
El ministro de Defensa, Israel Katz, reconoció la profundización de las operaciones en territorio palestino y advirtió que tiene como objetivo “apoderarse de áreas que serán anexadas”.
Varios medios palestinos denunciaron anoche sobre “cinturones de fuego” de la artillería y la aviación sobre amplias zonas del enclave costero como antesala de la entrada de las FDI.
Según las fuentes, las ciudades de Rafah, Khan Yunis, Deir Balah y el campamento de refugiados de Nuseirat fueron blanco de extensos ataques israelíes, que causaron numerosos muertos.
La televisora qatarí Al Jazeera informó que al menos 16 palestinos perdieron la vida durante esos bombardeos, incluidos menores de edad.
Desde la pasada semana los militares penetraron, otra vez, en barrios de la sureña urbe de Rafah, fronteriza con Egipto, como parte de la estrategia del primer ministro Benjamin Netanyahu de presionar al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) a aceptar sus dictados.
Israel reclama la liberación de todos los prisioneros, la entrega del poder y el desarme de Hamas, así como el exilio de sus dirigentes, sin embargo, el movimiento islamista se niega a aceptar las dos últimas exigencias y está dispuesto a liberar a los rehenes a cambio del fin de la guerra.
La versión electrónica del diario Yedioth Ahronoth reveló que unidades de la 36 División, incluida la Brigada Golani, están desplegadas en la frontera con Gaza para entrar a Rafah.
Esta semana fueron recuperados los cadáveres de 15 socorristas y paramédicos palestinos que fueron atacados la pasada semana por los soldados israelíes en el barrio de Tal al-Sultan, en esa localidad.
Como parte de la campaña bélica, el vocero en árabe de las FDI, Avichai Adraee, ordenó ayer la evacuación de amplias zonas de Rafah.
Según datos oficiales, más de 51 mil personas murieron y 114 mil resultaron heridas en Gaza desde el comienzo de la agresión israelí, en octubre de 2023.
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Prensa Latina 02.04.2025