Desde Filomeno Mata 8
POR MOURIS SALLOUM GEORGE
La sangrienta e imparable violencia de los cárteles del narcotráfico llevó al gobierno mexicano a demandar ante autoridades judiciales de Estados Unidos a once de los mayores fabricantes de armas de ese país. Al menos 500 mil de los artefactos letales fueron introducidos ilegalmente a México en los últimos años, parte de los cuales fueron incautados por las autoridades, a un ritmo promedio de 812 rifles y pistolas al mes -según datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, SRE-; para totalizar 18 mil 091 de esas armas, solo en dos años, 2020 y 2021.
La situación se ha complicado. Los carteles se empoderaron y además de potentes armas exclusivas de uso militar, están usando en sus ataques modernas tecnologías, como drones. Suman 171 mil 500 ejecuciones hasta el 09 de noviembre del año en curso, como total registrado en lo que va del sexenio; es el saldo en su disputa por las rutas y los mercados para traficar drogas en Estados Unidos, sobre todo el temible fentanilo.
En aquel país, la molestia contra México es creciente como resultado de al menos 100 mil fallecimientos –solo durante el año 2022-, mayoritariamente por sobredosis del mencionado veneno.
Ante las presiones del vecino del norte hacia su homólogo de México para combatir con mayor determinación a los narcotraficantes, y sobre todo la producción y exportación del letal fentanilo, las autoridades mexicanas pidieron un esfuerzo igual desde aquel país, particularmente en el control de la venta de armas.
Explicaron que los esfuerzos mexicanos perdían efectividad ante el creciente empoderamiento de los carteles con las armas que sin mayor dificultad obtienen en Estados Unidos. El gobierno mexicano argumentó en su demanda contra los fabricantes, “prácticas comerciales ilícitas y negligentes” que facilitan el tráfico ilegal de armas hacia México.
Desde el año 2021, el presidente mexicano tomó la iniciativa de presentar una demanda legal contra los mayores productores de armas (Smith and Wesson, Beretta, Century Arms, Colt, Sturm Ruger and Co., Interstate Arms, Barret, Glock, y Brands). Tuvo un primer fallo adverso en un juzgado de Massachusetts, en septiembre del año 2022. El entonces canciller, Marcelo Ebrard, interpuso la apelación correspondiente, y decidió presentar otra demanda en una corte de Arizona.
A pesar de la lentitud del proceso, la iniciativa mexicana logró un triunfo “moral” por la vía diplomática, al conseguir para su demanda el respaldo de diversas organizaciones civiles, de fiscales y procuradores estatales de justicia de importantes distritos (California, Illinois, Nueva York, Michigan, Pensilvania, entre otros); así como de autoridades de países caribeños.
Con los apoyos logrados y los que se sumen, solo queda seguir por ese camino. Ya no es una opción, sino una obligación de todos, ante el empoderamiento nefasto de los grupos criminales.
Sin descartar otras iniciativas, con esfuerzos diplomáticos, México debe seguir avanzando en la concientización, dentro y fuera de los Estados Unidos. Urge una mejor regulación que anteponga a los intereses mercantiles de los fabricantes, la seguridad e integridad de las personas en el ámbito regional.
*Director General del Club de Periodistas de México, A.C.
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