
GEOPOLÍTICA Y NUEVO ORDEN MUNDIAL
POR JUAN JOSÉ AGUSTÍN REYES RODRÍGUEZ*
La Educación Ambiental ha sido un tema recurrente en las últimas décadas, principalmente en los círculos internacionales y las élites gubernamentales.
¿PERO QUÉ es la educación? Según el Diccionario del Español Moderno, tiene una definición muy escueta: “Formación y enseñanza que se da a los niños y jóvenes// Cortesía, urbanidad.” Un concepto moderno y más amplio, al compartir varias versiones y posiciones, lo da Wikipedia (www.es.wikipedia.org): “La educación es un proceso intencional y continuo mediante el cual las personas adquieren conocimientos, valores, habilidades y hábitos que les permiten desarrollarse plenamente en la sociedad. No se limita a la escuela: comienza en la familia, se extiende a la comunidad y se enriquece con experiencias culturales y sociales”.
A su vez se han definido tres tipos principales de la educación: formal, la que se imparte en instituciones reconocidas como escuelas y universidades; no formal, consistente en cursos, talleres y capacitaciones fuera del sistema escolar; e informal correspondiente a los aprendizajes espontáneos en la vida cotidiana, familia y comunidad mediante tradiciones, usos y costumbres.
Partiendo de este amplio contexto, encontramos que la Educación Ambiental la han definido los expertos como un proceso pedagógico que busca crear conciencia, valores y prácticas responsables hacia el ambiente, promoviendo la sostenibilidad y el respeto por los recursos naturales. Su objetivo principal es formar ciudadanos capaces de comprender los problemas ecológicos y actuar para prevenirlos o solucionarlos. (nuevaescuelamexicana.org). Se centra en la construcción de una conciencia ambiental y en el desarrollo de una racionalidad ecológica que guíe decisiones cotidianas y políticas.
En México, la Educación Ambiental está reconocida en la Constitución y regulada principalmente por la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), además de aparecer en la Ley General de Educación y otros instrumentos normativos. Estas leyes establecen la obligación del Estado de promover la conciencia ecológica y la participación ciudadana en la protección del medio ambiente.
Principales referencias legales sobre Educación Ambiental:
1. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: el artículo 3º reconoce que la educación debe fomentar el respeto al medio ambiente; el artículo 4º establece el derecho de toda persona a un medio ambiente sano, lo que fundamenta la Educación Ambiental como herramienta para garantizarlo.
2. Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA, 1988) Es la ley marco ambiental en México. Contiene un capítulo específico sobre Educación Ambiental, donde se establece la obligación de la Secretaría de Medio Ambiente (SEMARNAT) de promover programas educativos; la integración de contenidos ambientales en los planes de estudio; la participación de comunidades y organizaciones sociales en procesos de Educación Ambiental.
3. Ley General de Educación. Incluye la Educación Ambiental como parte de la formación integral; señala que los programas educativos deben fomentar valores de sustentabilidad y cuidado de los recursos naturales.
4. Normas Oficiales Mexicanas (NOMs) y Programas Nacionales. Existen NOMs que regulan prácticas ambientales y que se apoyan en la educación para su cumplimiento. La Estrategia Nacional de Educación Ambiental para la Sustentabilidad (SEMARNAT) articula políticas públicas y programas educativos.
La Educación Ambiental no es opcional, está respaldada por leyes federales. Establece la participación comunitaria al permitir que municipios y comunidades diseñen programas propios. Existe una vinculación internacional por lo cual México incorpora compromisos de tratados globales (como la Agenda 21 y los Objetivos de Desarrollo Sustentable) en su legislación.
PUEBLOS ORIGINARIOS. Los pueblos originarios de México son las comunidades indígenas que habitan el territorio desde tiempos ancestrales y que conservan sus lenguas, tradiciones, formas de organización y cosmovisiones propias. Representan una riqueza cultural y espiritual fundamental para la identidad del país.
Diversidad de pueblos originarios en México. México es uno de los países con mayor diversidad cultural del mundo. Según el INPI (Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas), existen 68 pueblos originarios reconocidos oficialmente, cada uno con su lengua y variantes
Algunos ejemplos de pueblos destacados son: Mayas (Península de Yucatán, Chiapas, Tabasco) Conocidos por su milpa, calendarios y cosmovisión ligada al maíz; Nahuas (Centro de México) Herederos de la tradición mexica, con fuerte presencia en rituales agrícolas y organización comunitaria; Zapotecos y Mixtecos (Oaxaca) Con sistemas de cargos comunitarios y prácticas de democracia directa; Purépechas (Michoacán) Reconocidos por su manejo forestal comunitario y defensa del territorio; Rarámuri (Tarahumaras) (Chihuahua) Con gran conocimiento de la sierra y prácticas de resistencia cultural; y Seris (Sonora) Pueblo costero con saberes sobre pesca y biodiversidad marina.
La Educación Ambiental la han definido los expertos como un proceso pedagógico que busca crear conciencia, valores y prácticas responsables hacia el ambiente, promoviendo la sostenibilidad y el respeto por los recursos naturales

Algunos de los Rasgos comunes de los pueblos originarios son: hay Lenguas indígenas que muchas aún están vivas, aunque en riesgo de desaparición; su Cosmovisión vinculada a la naturaleza es vista como un ser vivo con el que se mantiene reciprocidad; cuentan con una educación comunitaria y su aprendizaje es transmitido oralmente, en la práctica cotidiana y en rituales; mantienen una Gobernanza basada en usos y costumbres, asambleas comunitarias y sistemas de cargos; muchos tienen una economía tradicional basada en la agricultura, pesca, artesanías, sistemas de intercambio solidario y el trueque.
Los pueblos originarios de México han desarrollado prácticas de educación ambiental basadas en la transmisión oral, el respeto a la naturaleza y la corresponsabilidad comunitaria. Estas costumbres integran saberes ancestrales con valores de sostenibilidad y se transmiten en la vida cotidiana, rituales y sistemas de gobernanza local. (www.ambientalnews.mx; www.redalyc.org).
Principales prácticas de educación ambiental en pueblos originarios
1. Transmisión oral y comunitaria. Los conocimientos sobre el uso de plantas, agua y suelos se transmiten de generación en generación. La enseñanza ocurre en la vida diaria, no en aulas formales, reforzando la idea de aprender haciendo.
2. Respeto espiritual hacia la naturaleza. Se concibe a la tierra, el agua y los bosques como seres vivos con los que se mantiene una relación de reciprocidad. Rituales agrícolas (como las ofrendas a la lluvia o al maíz) enseñan valores de gratitud y equilibrio ecológico.
3. Prácticas agrícolas sostenibles. Milpa tradicional: sistema de cultivo que combina maíz, frijol y calabaza, promoviendo biodiversidad y fertilidad del suelo. Rotación de cultivos y barbecho, técnicas que evitan la sobreexplotación de la tierra. Uso de terrazas y chinampas: ejemplos de ingeniería ecológica que enseñan a manejar agua y suelo de manera sustentable.
4. Gobernanza comunitaria. Los pueblos originarios integran la Educación Ambiental en sus usos y costumbres, regulando colectivamente la explotación de recursos. La asamblea comunitaria funciona como espacio pedagógico donde se transmiten normas de cuidado ambiental.
5. Adaptación y resiliencia. Frente al cambio climático, comunidades indígenas han reforzado prácticas como la captación de agua de lluvia, el uso de semillas nativas y la defensa de territorios. Estas prácticas son también formas de educación ambiental, pues enseñan a las nuevas generaciones cómo adaptarse sin perder identidad cultural.

Dia mundial de la educación ambiental
El Día Mundial de la Educación Ambiental se celebra cada 26 de enero en todo el mundo. Esta fecha busca sensibilizar a la población sobre la importancia de cuidar y proteger el medio ambiente mediante la educación, y tiene su origen en la Declaración de Estocolmo de 1972, donde se reconoció la educación como herramienta clave para enfrentar los problemas ambientales. (www.launion.com.mx; www.reporteindigo.com; www.ecologiaverde.elperiodico.com) Su objetivo es promover la conciencia ambiental, el respeto por la naturaleza y la participación social en la conservación de los recursos. Está vinculado al Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), aunque se centra específicamente en la dimensión educativa.
Sus propósitos principales son: concienciar sobre los problemas ambientales globales (cambio climático, pérdida de biodiversidad, contaminación); fomentar valores y actitudes de respeto hacia la naturaleza; impulsar la participación ciudadana en acciones de conservación y sustentabilidad; e integrar la Educación Ambiental en políticas públicas, programas escolares y proyectos comunitarios.
En México, el 26 de enero es impulsado por la SEMARNAT y diversas instituciones educativas y sociales, que organizan talleres, campañas y actividades comunitarias para fortalecer la conciencia ambiental.
Los conceptos teóricos y prácticos en la sociedad en general han sido desarrollados ampliamente. En los pueblos originarios si bien existen conceptos de Educación Ambiental innata a su cosmovisión, costumbres, usos y tradiciones, han estado en un proceso hibrido debido a que se están perdiendo por tratar de entrar en la modernidad y disminuyendo sus prácticas ancestrales. No han llegado a la “modernidad” y están perdiendo su identidad. Esto está ocurriendo a medida que el crecimiento urbano está invadiendo las áreas rurales y tierras ancestrales.
Se requieren políticas públicas en los tres ordenes de gobierno para fortalecer una educación ambiental en términos de las costumbres y tradiciones de los pueblos originarios y por otro lado reforzar los avances que se tengan en educación, en su acepción más amplia, que cubra todos los ámbitos de la humanidad.
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| Autor:
Juan José Agustín Reyes Rodríguez *Ing. Agr. Especialista en Bosques por la Escuela Nacional de Agricultura, hoy Universidad Autónoma Chapingo; candidato a Doctor en Recursos Naturales por la Universidad de Michigan, EE. UU.; exfuncionario público y asesor en recursos naturales, ambiente y desarrollo.
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