VOCES
DEL DIRECTOR
POR MOURIS SALLOUM GEORGE
NIGERIA se encuentra en África Occidental, es un país rico en recursos naturales y riqueza subterránea, ocupa el puesto 26 en cuanto a PIB y el 24 en paridad de poder adquisitivo y es la segunda economía más grande de África.
El genocidio de los cristianos en el país surge con la irrupción de un grupo terrorista fundamentalista islámico: el Boko Haram. La historia comenzó en 2009, con el surgimiento de grupos organizados bajo la bandera islámica que declaró la guerra a todo lo que se considerara occidental –o no islámico– por considerarlos infieles, comenzando su atrocidad, bombardeando iglesias, escuelas, conventos y sembrando el terror en los estados del norte de Nigeria. Este grupo terrorista ha regresado con fuerza éste año junto con bandas de secuestro y robo (como bandidos), donde la autoridad del estado literalmente no existe.
Los cristianos en el país nigeriano representan el 40% de la población y los musulmanes un tanto igual o un poco más.
Nigeria enfrenta crecientes desafíos de seguridad donde los cristianos están siendo sometidos a persecución y violencia sistemática; son asesinados en masa, quemados vivos, siendo un genocidio silencioso de los cristianos. Esta es una crisis real, donde la barbarie toma no sólo el color de piel, sino la creencia, la libertad y convivencia humana.
El dolor que experimentan los cristianos Nigerianos es un dolor global, y las heridas en sus cuerpos parecen como una afronta a toda la humanidad, las víctimas siendo silenciadas por los intereses económicos y de naciones, y la ausencia de los medios de comunicación le da un signo de que “aquí no pasa nada”.
Ya han sido asesinados desde 2009, a la fecha casi 200,000 víctimas de un genocidio atroz, donde se culpa a toda la humanidad y en parte a los medios que han olvidado el sufrimiento de millones de personas en esta parte de la tierra.
La persecución religiosa a los cristianos en sus diferentes credos y en todo el mundo es un tema que merece nuestra atención; este ocurre en algunos países de Asia, el Medio Oriente y África, y la convivencia se hace cada día más estrecha en los países europeos donde se encuentran comunidades extremistas islámicas, que en su momento han pedido el asilo humanitario y han atravesado mares escapando de la hambruna, pobreza o conflictos bélicos para llegar a tierras soñadas como la comunidad europea; pero parece que después de décadas de haber recibido a estos refugiados y que les hayan dado todo el apoyo necesario para vivir con dignidad, facilitándoles atención médica y vivienda, la integración ha sido un rotundo fracaso por la radicalización.
El islam político le ha dado un impulso económico y respaldo a grupos en las naciones democráticas de la comunidad Europea, inclusive los Estados Unidos, donde han fomentado en ellos la no integración a la nueva sociedad, pasando por encima de las leyes locales y aplicando All Sharia “Ley Islámica”, evitando que exista una convivencia real entre la población de distintas etnias, religiones y culturas. Ejemplos sobran en ciudades como Londres, Paris y paises como Bélgica y Alemania; ya los ciudadanos de estos países alzaron la voz en protesta por el cambio demográfico que, sin duda en un futuro inmediato y próximo, logrará una confrontación con estos grupos extremistas; inclusive en algunos de estos países ya se habla de guerras civiles próximas en Europa.
Declarar la guerra a todo lo que se considera “Occidental” es ya un signo de terrorismo velado por la lealtad de estas comunidades islámicas que juraron peligrosamente su fidelidad a ISIS, Al Qaeda y otras denominaciones, todas ellas emanadas de la hermandad musulmana mundial, desde la creación del ejercito Islámico en Irak y Siria en 2014, que fue un año de sangre y fuego.
En 2019 el peligro se expandió para incluir las regiones centrales de Nigeria; El Boko Haram asesinó a más de 11 mil personas en los primeros cinco años de su surgimiento, donde las cifras inclusive podrían ser un número mayor, especialmente en zonas remotas alejadas de los medios de comunicación. La violencia incluyó no sólo asesinatos ,sino también desplazamientos, la quema de sus viviendas y animales, lo cual originó que más de 5 millones de cristianos quedaran sin hogar y viviendo actualmente en campamentos.
Hoy existen más de 10 mil niños huérfanos, sin familia, que se enfrentan ahora a un futuro completamente incierto y la pregunta es…
¿Por qué el mundo guarda silencio ante este genocidio? Hay varias razones:
Primero, intereses políticos y económicos. Nigeria es el mayor productor de petróleo de África y muchos países occidentales tienen intereses ahí; por lo tanto, se ignora lo que ocurre internamente.
Segundo, la doble moral en los medios de comunicación. Cuando ocurre un desastre en un país occidental, las noticias se cubren las 24 horas del día, pero cuando una aldea africana entera es arrasada en Nigeria, se cubre en un párrafo al final de cualquier periódico.
Tercero, la voz local desde adentro toma el control.
El gobierno simplifica el suceso, y claro, cambia la narrativa, describiendo los ataques religiosos como “conflictos entre pastores y agricultores” para restar importancia a la dimensión del terror y las masacres.
Cuarto, el mal uso de la información. La mayoría de estos incidentes ocurren en aldeas remotas y aisladas en lo profundo de los bosques, donde no hay testigos ni documentación, y la autoridad gubernamental reza por su ausencia. En definitiva, lo que está sucediendo en Nigeria es una herida abierta y una afronta a toda la humanidad; un fracaso moral colectivo. Es una limpieza religiosa sistemática y deliberada; por lo tanto, la humanidad entera, debe de esforzarse por una intervención de fuerzas militares para resguardar a estas comunidades y obligar al gobierno nigeriano a tomar su responsabilidad ante estos ataques y esta “limpieza étnica”.
En el mismo continente africano, en Sudán se está produciendo una masacre y el mundo prácticamente la ha ignorado. En Darfur occidental, la ciudad de El Fasher estuvo rodeada durante meses por las fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés). Estas son fuerzas rebeldes que han estado en guerra con el gobierno de Sudán y que cuentan con el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos.
Las fuerzas gubernamentales finalmente cayeron y la ciudad fue tomada por la RSF, que han estado asesinando sistemáticamente a miles de personas, yendo de casa en casa. Tengo en mano videos y imágenes que me enviaron que muestran montones de cadáveres y personas recibiendo disparos en la cabeza; son demasiado explícitas, simplemente matan por matar. Esta es la cara del Islam radical.
*Director General del Club de Periodistas de México, A.C.
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