“Se ha demostrado en el mundo entero que reducir la semana laboral representa mayor productividad para las empresas… Por eso se tomó la decisión de que fuera de manera gradual.”
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México.
Salón de Tesorería, Palacio Nacional | 03 de diciembre de 2025 | Mañanera del Pueblo
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció un acuerdo histórico entre el sector empresarial, los trabajadores y el gobierno para incrementar el salario mínimo general en un 13% para 2026 y sentar las bases de la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales. Los incrementos, que entrarán en vigor el próximo 1 de enero, llevarán el salario mínimo general a 315.04 pesos diarios (9,582.47 pesos mensuales). En paralelo, se firmó y enviará al Senado la iniciativa de reforma legal y constitucional para reducir la semana de trabajo de 48 a 40 horas de manera paulatina entre 2027 y 2030, un cambio estructural que no implicará, según el acuerdo, reducción de salarios ni afectaciones inflacionarias.
Un acuerdo tripartito para la historia laboral
El Salón de la Tesorería en Palacio Nacional tenía un ambiente distinto este martes por la mañana. No era la tensión habitual de un anuncio económico, sino una calma expectante, casi festiva. La presidenta Sheinbaum, flanqueada por el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, y una nutrida representación de líderes empresariales y sindicales, daba paso a lo que calificó como “una muy buena noticia para Navidad y Año Nuevo”. Las miradas cruzadas entre los representantes de la Coparmex, la CTM, el CCE, la CROC y otras organizaciones reflejaban un inusual consenso. Bueno, en realidad, ese consenso fue el verdadero protagonista, tras meses de un diálogo que la propia mandataria describió como complejo.
“De común acuerdo, de consenso unánime entre el sector obrero y empresarial, y de igual manera con el gobierno, hemos definido los salarios mínimos que estarán vigentes a partir del próximo 1º de enero del año 2026.” -Marath Baruch Bolaños López, secretario del Trabajo y Previsión Social
Tras las palabras del secretario, Sheinbaum intervino para subrayar el método: “Todos los acuerdos en el mundo del trabajo se han tomado por consenso en la Cuarta Transformación”, afirmó, trazando una línea desde la desaparición del outsourcing hasta este momento. Detrás de ella, una gráfica proyectaba la evolución del salario mínimo en pesos constantes, mostrando cómo la nueva cifra de 315.04 pesos diarios se acerca, pero aún no supera, el poder adquisitivo máximo histórico registrado en 1976. Un dato que no pasó desapercibido entre los presentes.
Datos Destacados:
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El salario mínimo general aumentará un 13%, pasando de 278.80 a 315.04 pesos diarios (9,582.47 pesos mensuales) a partir del 1 de enero de 2026.
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En la Zona Libre de la Frontera Norte el incremento será del 5%, llegando a 440.87 pesos diarios (13,409.80 pesos mensuales).
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Con este aumento, el salario mínimo general permitirá adquirir 2 canastas básicas, en ruta hacia la meta de 2.5 canastas para el año 2030.

La ruta gradual hacia la semana de 40 horas
Si el aumento salarial era la noticia inmediata, la reducción de la jornada laboral es la reforma de fondo. El secretario Bolaños detalló el proceso: más de 40 mesas de trabajo en cinco meses, con la participación de más de 2,000 representantes. La sala escuchaba en silencio mientras enumeraba los beneficios documentados internacionalmente: mayor productividad, reducción de fatiga y accidentes, mejor equilibrio vida-trabajo. No era solo una promesa política; era una política pública construida sobre evidencia y, sobre todo, sobre concesiones mutuas. “A lo mejor no es lo ideal para los trabajadores ni lo ideal para los empresarios”, admitiría más tarde la Presidenta, matizando la euforia inicial con un realismo negociador.
“Para garantizar los derechos de las y los trabajadores se establecerá a nivel constitucional, así como también en la Ley Federal del Trabajo: una jornada laboral de 40 horas semanales. Esta reducción de 48 a 40 horas no podrá implicar reducción de sueldos, ni de salarios, ni de prestaciones.” -Marath Baruch Bolaños López, secretario del Trabajo y Previsión Social
La implementación será gradual: 2026 será un año de adecuación, para en 2027 iniciar con una jornada de 46 horas, reduciendo 2 horas anuales hasta alcanzar las 40 horas en enero de 2030. Se establecen también nuevos límites a las horas extras y, por primera vez, se prohíbe que menores de edad las trabajen. Francisco Cervantes Díaz, presidente del CCE, tomó la palabra para respaldar el proceso, destacando el “diálogo social” como herramienta fundamental, aunque dejando entrever la cautela del sector: “Cualquier ajuste… debe estar alineado con las capacidades económicas de las empresas”.

Diálogo, consenso y la sombra de la inflación
La sesión de preguntas reveló los flancos que el acuerdo buscaba cubrir. La primera inquietud periodística fue directa: ¿cómo garantizar que este aumento no dispare la inflación? La presidenta fue contundente: “No tiene impactos en la inflación”. Argumentó que la modelación se hizo en coordinación con Hacienda y Banxico, y recordó la vigencia del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), que ha logrado contener e incluso reducir el precio de la canasta básica. Bolaños añadió que los incrementos salariales de los últimos años, que suman un 154% de recuperación del poder adquisitivo desde 2018, no han generado presiones inflacionarias descontroladas.
La segunda gran duda fue el impacto económico de la reducción horaria. ¿Provocará despidos o automatización acelerada? Sheinbaum apeló a la experiencia internacional, citando ejemplos de países nórdicos que incluso han ido a 36 horas con ganancias en productividad. “La gradualidad es la clave”, insistió. Reyes Soberanis Moreno, presidente del Congreso del Trabajo, reconoció el esfuerzo del sector empresarial y pidió trabajar juntos en la implementación para evitar “efectos negativos”. Aquí surgió una contradicción narrativa moderada: mientras los sindicatos originalmente exigían el cambio inmediato para 2026 y los empresarios se resistían, el punto medio encontrado –la gradualidad– fue presentado no como una derrota, sino como la victoria del diálogo.

En Breve:
El gobierno federal, mediante la Secretaría del Trabajo, concluyó la fase de diálogo social para dos reformas laborales clave. Primero, se acordó un incremento del 13% al salario mínimo general para 2026. Segundo, se firmó la iniciativa de reforma constitucional y legal para reducir la semana laboral a 40 horas de manera gradual entre 2027 y 2030, sin merma salarial. Los próximos pasos son la presentación formal de la iniciativa de ley al Senado de la República para su discusión y eventual aprobación en el periodo legislativo del próximo año. La ciudadanía puede consultar el discurso oficial completo en el portal de la Presidencia de la República.
Fuente oficial: Discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, difundido por la Presidencia de la República | Cobertura Presidencial de Voces del Periodista
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| Redacción
Voces del Periodista Club de Periodistas de México A.C. | Por la Libertad de Expresión desde 1952 |
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