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OTRO PLAN NACIONAL DE DESARROLLO MÁS

El gobierno actual se inicia con el octavo Plan Nacional de Desarrollo para el periodo 2025-2030

 

POLÍTICA Y SOCIEDAD


POR JUAN JOSÉ AGUSTÍN REYES RODRÍGUEZ*


 

En el PND se menciona el cambio climático, reduciéndolo a energías limpias y control de la contaminación, que son relevantes, pero se omite mencionar a los ecosistemas forestales.

La Ley de Planeación publicada en el Diario Oficial de la Federación el 5 de enero de 1983, establece en su artículo 5o lo siguiente: “Artículo 5o.- El Ejecutivo Federal elaborará el Plan Nacional de Desarrollo y lo remitirá a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión para su aprobación, en los plazos previstos en esta Ley.

 


EN EL EJERCICIO de sus atribuciones constitucionales y legales y en las diversas ocasiones previstas por esta Ley, la Cámara de Diputados formulará, asimismo, las observaciones que estime pertinentes durante la ejecución y revisión del propio Plan. Para el inicio de los trabajos de elaboración del Plan Nacional de Desarrollo se estará a lo dispuesto en el artículo 43 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria”.

Desde el periodo presidencial del gris presi- dente De La Madrid, se han venido formulando los respectivos planes nacionales de desarrollo con la vigencia de los mismos periodos.

Recuerdo como se formulaban estos planes, con la participación de los diversos sectores y una gran mayoría de funcionarios públicos principalmente de la federación.

Se integraban grupos de trabajo liderados por las dependencias que tenían a su cargo las funciones respectivas y los responsables de integrar las propuestas, que se conformaban por coordinadores generales que le daban forma de propuesta al respectivo plan de desarrollo.

Como en esos tiempos la dominancia del PRI era oficial dentro del gobierno, se recurrió a ese partido oficial para hacer foros o mesas de trabajo en diferentes sedes del país con temas a “debatir”, que era una serie de presentaciones de especialistas con exposiciones de 3 a 5 minutos y que se integraban en propuestas de cada mesa o taller.

El órgano encargado de este proceso de consulta pública para la integración del plan era el Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales (IEPES), en donde
se integraban todas las propuestas y se presentaban ante la Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP) de ese tiempo. Esto se realizó durante los periodos de De la Madrid, Salinas de Gortari y Zedillo.

El mismo mecanismo se utilizó, salvo la participación del IEPES, con Fox, Calderón y Peña Nieto, para integrar los respectivos planes. Esta propuesta de plan integraba una cantidad de documentos impresionante con la mayoría de las propuestas formales para la ejecución del respectivo plan, siguiendo todas las técnicas
de una planeación profesional. No cabe duda de que la cantidad de propuestas en todos o casi todos los sectores, incluyendo expresamente al sector FORESTAL, definían claramente los objetivos, estrategias, metas y programas que deberían realizarse.

La SILVICULTURA, es la ÚNICA ciencia que tiene desde su nacimiento hace siglos, el principio de SUSTENTABILIDAD o SOSTENIBILIDAD; es decir tiene sus componentes Social, Económico y Ambiental

La realidad fue que esos planes muy importantes y con grandes objetivos no llegaron a realizarse, salvo algunos definidos como prioritarios, por una sencilla razón: que no había presupuestos suficientes asociados a los programas que integraban esos planes de desarrollo.

Con López Obrador se hizo una modificación radical en la forma de elaborar y presentar el plan nacional de desarrollo, reduciendo notablemente el volumen de documentos y definiendo sus prioridades, orientando el gasto a los programas sociales y a los grandes proyectos de desarrollo de la infraestructura, principalmente en el sur-sureste del país.

El gobierno actual se inicia con el octavo Plan Nacional de Desarrollo para el periodo 2025-2030. La forma como se integró la propuesta enviada a la Cámara de Diputados fue a partir de una definición de 100 puntos prioritarios que planteó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que se fueron desarrollan- do, tomando las propuestas formuladas por el Instituto de Formación Política de Morena, continuando con las consultas públicas en los foros por la democracia primero, y después en mesas temáticas desarrolladas en diversas sedes del país. Se abrió una página para recibir propuestas específicas del público, en cada uno de los siete ejes temáticos en los que se encuadraron las propuestas recibidas por internet.

 

El Plan Nacional de Desarrollo 2025 – 2030 (PND) presentado ante la Cámara de Diputados por la Secretaria de Gobernación en días pasados y publicado en la Gaceta Parlamentaria del 28 de febrero de este año, comprende 216 páginas con el siguiente contenido:

 

1.- Presentación;

2.- Los cien compromisos para el segundo piso de la Transformación.

3.- El Diagnóstico de la Nación ¿Dónde estamos? en donde se detallan los 4 ejes generales y los 3 ejes transversales.

4.- Rumbo al futuro: objetivos y estrategias.

5.- Medición del progreso: indicadores de seguimiento.

6.- Visión de largo plazo: Plan México.

Anexo 1: Sistema Nacional de Planeación Democrática.

Anexo 2: Resulta- dos de la participación ciudadana.

 

Con estos temas es con los que se presenta esta propuesta de Plan Nacional de Desarrollo, que será analizada y seguramente aprobada cabalmente por la Cámara de Diputados.

 

Como lo he venido reiterando en numerosas ocasiones y artículos, que los ecosistemas forestales son de vital importancia en el desarrollo del país por la contribución que hacen, y dejarán de hacer si no se les toma en cuenta, para la regulación del clima, la captación del agua de lluvia, la recarga de acuíferos, la conservación de la riqueza biológica del país, la generación de empleos directos e indirectos y la conservación de ritos y tradiciones, entre otros aspectos. Es fundamental que se mencione expresamente el término ECOSISTEMAS FORESTALES, porque lo que no se ve no existe.

NOTA.- A continuación, comentaré solamente algunos de los puntos que considero que pudieran ser relevantes en el PND, como señalamientos de política nacional, independientemente de los aspectos específicos que deberán incorporarse en el respectivo Plan Nacional de Desarrollo Forestal Sustentable que también, por ley, debe elaborarse.

En el PND se menciona el cambio climático, reduciéndolo a energías limpias y control de la contaminación, que son relevantes, pero se omite mencionar a los ecosistemas forestales, que después de los océanos, son los que generan más oxígeno y fijan bióxido de carbono, gases fundamentales en el clima.

 

El programa Sembrando Vida, que ahora pasa a la Constitución, es necesario que se revise técnicamente y que la parte de reforestación sea coordinada por el organismo especializado en asuntos forestales que es la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR)

 

Se propone un Plan Hídrico con la construcción de presas, el ordenamiento de las concesiones de agua y donde se le de relevancia al agua como un derecho humano.
Por parte de la Comisión Federal de Electricidad considera la necesidad de reforestar las cuen- cas de captación de sus presas hidroeléctricas. En el Plan se menciona reforestar los bosques y selvas; es determinante entender que en las cuencas hidrográficas-forestales los bosques, selvas, manglares y otro tipo de vegetación forestal tienen una función determinante en la conservación de suelos para evitar la erosión y consecuente azolvamiento de las presas y que así tengan más vida útil; si bien la reforestación en terrenos degradados es importante, es mucho más relevante que se conserven los ecosistemas forestales y la mejor manera de hacerlo es que las comunidades, ejidos y propietarios ejecuten programas de manejo forestal que permitan un aprovechamiento sustentable.

La SILVICULTURA, es la ÚNICA ciencia que tiene desde su nacimiento hace siglos, el principio de SUSTENTABILIDAD o SOSTENIBILIDAD; es decir tiene sus componentes Social, Económico y Ambiental. Si bien las áreas naturales protegidas tienen su razón de ser, no se puede seguir con una política prioritaria de sólo establecerlas, sino que hay que definir políticas públicas para un manejo técnico sustentable, así como organizar a sus dueños y poseedores para manejar sus recursos con silvicultura comunitaria.

El programa Sembrando Vida, que ahora pasa a la Constitución, es necesario que se revise técnicamente y que la parte de reforestación sea coordinada por el organismo especializado en asuntos forestales que es la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) cuyos presupuestos han venido a la baja y cuya relevancia oficial ha sido minimizada en los últimos años.

 

 

Los cien compromisos para el segundo piso de la transformación, que fue uno de los fundamentos para el PND, los agruparon en 14 repúblicas:

En la Republica XII, “República que protege el medio ambiente y los recursos naturales”, en el punto 96.- reforestación de bosques y selvas, está dentro de otros conceptos como son: Limpieza y saneamiento de los tres ríos más contaminados del país; Atención a la contaminación atmosférica de Nuevo León, Guadalajara y la Ciudad de México; Proyecto de economía circular en Tula, Hidalgo; Construcción de 10 plantas recicladoras de basura; y Reforestación de bosques y selvas. En el rubro respectivo de Desarrollo Sustentable, “República que protege el medio ambiente y sus recursos naturales”, se hace una amplia referencia a la “importancia de los ecosistemas marítimos, costeros y terrestres que alberga el 12% de la biodiversidad global México es uno de los cinco países megadiversos y contrariamente también ocupa uno de los primeros lugares en deforestación.

“Según el INEGI, el 28% de los ecosistemas terrestres han sido trans- formados en zonas agropecuarias y urbanas, agravando la deforestación. Entre 2001 y 2023, México perdió 4.8 millones de hectáreas de cobertura forestal, impulsado por actividades ilegales, corrupción, debilitamiento del tejido social y efectos del cambio climático”. También habría que mencionar que, a fines de la década de los 60s y principios de la década de los 70s, se hizo la mayor deforestación del país con el Plan Nacional de Desmontes Benito Juárez, cuyo propósito fue eliminar las selvas altas y medianas en Veracruz, Tabasco, Tamaulipas, Quintana Roo y Yucatán principalmente. La prevalencia que ha existido de los programas agropecuarios sobre las tierras forestales ha sido patrón de crecimiento, más que desarrollo. Hay que estar pendiente en este nuevo plan sobre la propuesta de desarrollar programas de arroz en Campeche, ya que, al haber suficiente agua, se corre el riesgo que eliminen la selva que hay todavía, en otras áreas fuera de la reserva de Calakmul.

Lo anterior es una señal clara que se tiene que dar mayor importancia a los recursos forestales, cuando la reforestación de bosques y selvas es solamente una de las mínimas partes de lo que constituyen los ecosistemas forestales y cuya conservación, manejo, aprovechamiento y restauración son fundamentales; además de bosques y selvas están los humedales, manglares, vegetación del desierto y semidesierto como chaparrales y matorrales, en donde la escasez de agua es cada día más relevante. Pero se siguen promocionando cultivos agrícolas y actividades pecuarias, en lugar de hacer un manejo forestal de esa vegetación.

El PND en la descripción del objetivo 4.5 “Proteger y restaurar los ecosistemas naturales, promoviendo su uso sustentable mediante una política ecológica humanista, inclusiva y participativa”. Define diez estrategias para su implantación.

En la número XI, “República próspera y conectada”, se incorporan los puntos:

89.- “Conformación del Consejo Nacional para el Desarrollo Regional y la Relocalización para crear polos de desarrollo y 100 nuevos parques industriales”. Obligadamente los polos de desarrollo, algunos de los cuales están en el corredor interoceánico, deberán tomar en cuenta los ecosistemas forestales que se encuentran allí y respetar los derechos de las comunidades que habitan en esas regiones para ser parte de ese Consejo Nacional para el Desarrollo Regional.

 

Según el INEGI, el 28% de los ecosistemas terrestres han sido transformados en zonas agropecuarias y urbanas, agravando la deforestación. Entre 2001 y 2023, México perdió 4.8 millones de hectáreas de cobertura forestal, impulsado por actividades ilegales.

91.- “Programa Balsas-Pacífico Sur para las comunidades más pobres de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y el Estado de México”. Esta parte de la región hidrológica-forestal del río Balsas, paradójicamente contiene a algunas de las comunidades más pobres del país, pero inmersas en una riqueza forestal que no se ha sabido aprovechar en beneficio de las propias comunidades.

En los años 80 del siglo pasado se creó la Forestal Vicente Guerrero una empresa pública para el manejo, aprovechamiento e industrialización de los bosques de Guerrero.

Por falta de un seguimiento claro, recursos mal administrados y una política para privatizar to- das las empresas del estado, desapareció este organismo y se perdió la oportunidad de darle vida a las regiones forestales del estado.

De manera semejante, la anterior Comisión del Balsas desvió sus objetivos de desarrollo regional para dedicarse a la construcción de la infraestructura hidráulica que alcanzó a levan- tar. Quienes serán los responsables de ejecutar este programa deberían tomar en cuenta y muy seriamente el potencial forestal de esta
región.

 

 

EN EL PLAN SE MENCIONA reforestar los bosques y selvas; es determinante entender que en las cuencas hidrográficas-forestales los bosques, selvas, manglares y otro tipo de vegetación forestal tienen una función determinante en la conservación de suelos para evitar la erosión.

En parte del diagnóstico, está el apartado de “República democrática, justa, honesta, libre, participativa y responsable”, “que por las décadas que estuvo el liberalismo en el país, aumentó la des- igualdad, la fragmentación del tejido social y una escalada de violencia e inseguridad”.

Este asunto ha afectado de manera relevante las actividades forestales en donde la delincuencia organizada y desorganizada, primero los talamontes y en tiempos recientes los narcos, han tenido bajo su control algunas áreas bajo aprovechamiento y las que no tienen ningún estudio ni programa de manejo forestal. En este ámbito, no deberán quedarse solamente en las áreas urbanas, es importante que se refuercen programas de erradicación de grupos de delincuentes como parte de la política de seguridad pública.

“La consolidación de un gobierno transparente, austero y honesto requiere un combate frontal a la corrupción en todos los niveles de gobierno”. La plataforma digital que se propone establecer en todas las áreas de gobierno efectivamente podrá contribuir a reducir los tiempos de expedición de permisos para el aprovechamiento forestal, con las facilidades de revisar los estudios técnicos de manera oportuna y efectiva, con mediciones de campo y con apoyo de tecnología como uso de drones y satélites.

Otro de los problemas que menciona el Plan es el contrabando y la pesca ilegal, lo cual es preocupante. Sin embargo, no se señala el contrabando de madera y otros productos forestales que son la causa en gran parte de la devastación que se está haciendo en zonas forestales importantes, con la complicidad en ocasiones de autoridades locales y federales, por lo que este aspecto debería sumarse a los programas de seguridad que se establezcan.

Uno de los ejes fundamentales para la vida de la población es lo que se describe en el Eje 2 “Desarrollo con bienestar y humanismo” en donde se señala con precisión: “El Estado tiene la responsabilidad de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos sociales, siguiendo los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad”. El bienestar y el empleo son derechos fundamentales de la sociedad.

En las áreas rurales y especialmente las forestales, se requiere incorporarlas a programas de salud, vivienda, educación, caminos y otros servicios que están fuera del alcance de muchas poblaciones que viven dentro de las zonas forestales, pero que pasan inadvertidas por los programas oficiales tanto municipales como estatales y federales.

Este es otro de los compromisos que deberían estar claros en las políticas de bienestar y humanismo.

Así podría ir revisando punto por punto de el PND, señalando las omisiones y la falta de visión que se tiene de la importancia y relevancia de los ecosistemas forestales, como apenas lo señalé en algunos de los puntos mencionados.

Quiero destacar que estas y varias propuestas las hice personalmente en la plataforma digital que se abrió para consulta pública del PND, sin embargo, no sé hasta qué punto están reflejadas en el documento que se presentó a la Cámara de Diputados.

Entiendo que seguramente recibieron miles de propuestas, pero considero que las mismas deberían retomarse en la ejecución detallada del PND y que se reconozca la importancia de los ecosistemas forestales, sus recursos y los bienes materiales y servicios ambientales que otorgan a la sociedad. Y sí, debiesen señalarse como puntos relevantes de la política nacional.

En la Cámara de Diputados deberían de hacer una revisión detallada y congruente para mejorar este PND, pero la verdad no creo que se tomen el tiempo de hacerlo y simplemente lo pasen tal y como llegó. Como todo plan es revisable, sería bueno que los responsables de su ejecución, como lo mencioné, las diferentes propuestas que seguramente se quedaron en el tintero.

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Autor:

Juan José Agustín Reyes Rodríguez

*Ing. Agr. Especialista en Bosques por la Escuela Nacional de Agricultura, hoy Universidad Autónoma Chapingo; candidato a Doctor en Recursos Naturales por la Universidad de Michigan, EE. UU.; exfuncionario público y asesor en recursos naturales, ambiente y desarrollo.

 

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