EN PALABRAS DE CLAUDIA
POR JUAN BAUTISTA ROJO
JUAN BAUTISTA: Ya para concluir, Presidenta, me quedo con este tema, los demás serán otro día: Juárez está llamado a ser realmente el hombre de Estado para esa época y para las que vienen; sienta las bases de esa visión más allende las fronteras, porque tiene reconocimiento en toda América Latina; y tiene monumentos incluso ahí en La Habana, ahí hemos estado.
Entonces, ya incluso en esa ley se menciona el establecimiento de los nueve ministros y esa división que hace de los Poderes.
Hoy, a esa distancia, lo que enfrenta Benito Juárez, con una nueva Suprema Corte renovada, con un discurso que quieren aprovechar en este caso gente que tiene un pensamiento distinto, que se liga más allá del pensamiento crítico a la derecha, y que muchos jóvenes, quizá, sin tener una preparación más sociológica y social de la realidad, se están dejando llevar por algunos mensajes.
¿Qué opinión tiene en esta elipsis del tiempo que estamos viviendo con una nueva Corte, un nuevo gobierno, levantando lo que el neoliberalismo pretendía enterrar desde hace muchos años, que son las libertades y la igualdad en este país?
PRESIDENTA CLAUDIA SHEINBAUM: La transformación del Poder Judicial —porque no solo es la Corte, es el Poder Judicial— es muy profunda, y tiene que consolidarse esta transformación.
Es muy profunda, porque cambia la visión de que “los jueces y los ministros deben ser elegidos internamente por ellos mismos y la Corte por el Poder Judicial, digo, perdón, por el Senado”, a una visión en donde es el pueblo quien elige también al Poder Judicial.
Es muy profundo y es democrático. Por más que nuestros adversarios digan que “es autoritario”, es muy democrático. ¿Qué más democrático puede haber que elija el pueblo? Esa es, en esencia, la democracia: el poder del pueblo.
Entonces, es muy profundo y hay resistencias. Y hay los conservadores de antes, que son los conservadores de ahora.
Como lo dije el 20 de noviembre: ellos anhelan el porfiriato.
Eso sí es autoritarismo, ahí sí había aniquilamiento, represión, salarios de hambre; si no, no hubiera habido Revolución. Anhelan el porfiriato y anhelan el pasado neoliberal.
Y son nuevos tiempos y hay resistencias.
Ahora, lo que yo llamé la atención el día de ayer en el discurso de los 200 años de la Independencia en la Mar, es que: esos mismos conservadores que llamaban a la intervención extranjera, son los mismos de ahora que llaman a la intervención extranjera.
Por eso, siempre hay que tener en cuenta la lucha por la independencia, la soberanía, la democracia y las libertades, que son conquistas del pueblo de México.
Entonces, como dice León Gieco en su canción: “La memoria es alma de la vida y de la historia”, la memoria colectiva de los pueblos. Entonces, hay que recordarlo, tiene que estar presente permanentemente.
En México —fíjense qué interesante— cuando se logra la independencia, en 1821, en la alianza entre el movimiento insurgente que había entonces, con Vicente Guerrero e Iturbide que sale de Los Realistas y se logra esa alianza, el famoso “Abrazo de Acatempan”, se logra la independencia en 1821, entra el famoso Ejército Trigarante y llega Iturbide e Iturbide se coloca como emperador.
Y los independentistas de entonces dicen: “No luchamos tantos años para imponer una monarquía en México, no pasamos de un rey de Europa a un rey de América. Luchamos por una República —fíjense qué interesante— luchamos por una República”. Y se elige por el Congreso, a Guadalupe Victoria como primer presidente de México. Eso entre el ‘21 y el ’24.
Y en octubre del ´24 se publica la primera Constitución del México independiente. Ahí ya se habla de los tres Poderes. Se constituye la República, que es la esencia de la Constitución de 1824, los tres Poderes, que vienen desde los Sentimientos de la Nación de Morelos y la Constitución de Apatzingán.
La independencia en la mar: porque en el ‘21 se firma la independencia, pero se queda apostado en San Juan de Ulúa un grupo de españoles. Hay tres bombardeos entre el ‘21 y el ‘24 de San Juan de Ulúa hacia Veracruz.
Se hace con Iturbide, la Secretaría de Guerra y Marina.
Y no es hasta que entra Guadalupe Victoria que se logra la independencia en la mar.
Y busca Sáinz de Baranda, que había luchado con los españoles, que era un marino muy avezado, o un militar, marino, muy avezado, y él logra aislar los alimentos que les venían de España hasta San Juan de Ulúa… de Cuba, venían de España a Cuba, de Cuba a San Juan de Ulúa, evita que lleguen los alimentos.
Nos decía ayer el Almirante: gana el barlovento, o sea, gana el viento, y ya no pueden llegar los alimentos y los aíslan completamente.
Y en el ‘25, el 23 de octubre del ‘25, se iza la bandera mexicana en San Juan de Ulúa.
Pero son 3 años después de lo que llamamos “la consumación de la independencia”.
Mientras tanto, en esos 3 años se derroca a Iturbide como emperador y se elige a Guadalupe Victoria como primer presidente de México.
Por eso decimos que: en México, las transformaciones han sido luchas no solo por la independencia y la soberanía, sino también por la justicia y, si vamos más allá, por la democracia.
Y eso es lo que defendemos nosotros: la soberanía, la independencia, la justicia, la democracia y las libertades. Esas no son banderas de la derecha en México, esas son banderas del pueblo de México y conquistas del pueblo de México.
Por eso es importante recordar la historia, porque lo que pasa ahora, pues sí, son quienes quieren que no cambien las cosas y que se mantengan los privilegios del pasado, pero el pueblo de México tomó una decisión valiente en el ‘18, en el ‘24, y a nosotros nos corresponde no echarnos para atrás, sino, como Juárez, siempre para adelante.
JUAN BAUTISTA: Qué lección. Gracias, Presidenta.
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| Autor:
Juan Bautista Rojo Periodista de investigación. Más de tres década ejerciendo el periodismo en medios de comunicación independientes. |
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