
(La Voz del Periodista)
Por César Aguilera
El edificio de la Lotería Nacional, monumento histórico conocido como “El Moro” se inaugura el 28 de noviembre de 1946, al término de Manuel A. Camacho en la presidencia y el inicio de Miguel Alemán, impulsando la transformación con su lema: “Rumbo a la modernidad”. Pero fue a iniciativa de Lázaro Cárdenas quien una década antes promueve su construcción, sometido a concurso, triunfando José Antonio Cuevas especialista en mecánica de suelos ingresado de la Facultad de Ingeniería, UNAM.
De estilo Art Decó, se cimentó al derrumbar construcciones sobre Paseo de la Reforma No1 y zonas aledañas, enorme predio que al excavar encontraron exceso de agua en el subsuelo, implementando el -Sistema de Flotación Elástica- además previendo daños por temblores. Moderna técnica de asombro mundial.
Así, Implicó doce años erigir el primer rascacielos en el Distrito Federal con 15 pisos y 107 metros de altura. En tanto que la Secretaría de Salubridad y Asistencia Pública creada en 1943, ahora la Lotería Nacional dependería de esa institución gubernamental.
El Moro, localizado en la glorieta del Caballito (Bucareli y Reforma) con la estatua ecuestre de Carlos IV, por Manuel Tolsá (actualmente en el Museo Nacional de Arte). Al paso del tiempo integra oficinas, biblioteca, salas de consulta, exposiciones museográficas, taquillas de billetes y el teatro para 500 personas llevando a cabo los tradicionales sorteos abiertos al público, entre otros eventos. Destacando -años después- el mural “Juego de la fortuna” por Ariosto Otero célebre artista entre el siglo XX y XXl.
Para 1947, habían quedado prohibidos los casinos y juegos de azar, excepto los de la Lotería Nacional, que por Ley Federal de Juegos y Sorteos se publica en el Diario Oficial de la Nación.
PRIMERA TRANSMISIÓN POR TELEVISIÓN
En 1949 don Emilio Azcárraga consigue la primera concesión en nuestro país para este medio electrónico. Al siguiente año, XHTV Canal 4 se instala en el piso 13 del Moro, efectuando el primer control remoto de un acto oficial, desde la Cámara de Diputados para el IV informe presidencial de Miguel Alemán. En lo alto del edificio de distinguía su imponente antena.
En 1951 inician las transmisiones por televisión del magno evento… ¡premio mayor!, ¡premio mayor! (por los niños gritones, después, también niñas) de singular uniforme, clamando los 10 millones de pesos cada 15 de septiembre. En 1955, esa estación televisiva deja la torre para trasladares a Televicentro de Avenida Chapultepec, fusionando los canales: 2, 4 y 5.
No obstante, la historia de este sortero se remonta desde la Real Lotería de la Nueva España, ubicada en la céntrica calle de las Capuchinas. En 1920 el mandatario Adolfo de la Huerta decretó la Lotería Nacional a la Secretaría de Hacienda. Y con Álvaro Obregón, en 1923, se imprimen los primeros billetes. Donando el dinero recaudado a los mutilados por la Revolución.
Anteriormente, la mencionada institución ocupó el kiosco morisco en la Alameda de Santa María la Rivera y en la Academia de San Carlos, actual museo en la colonia Tabacalera.
En 1970 da apertura la Torre Prisma Reforma de 20 pisos, de manera alterna al Moro; que seis años más tarde es remodelo y colocando la hermosa escultura a la diosa de la fortuna.
Tras de librar los sismos de 1985 y 2017 el imponente Moro, quedó inhabilitado (la Lotería Nacional ocupando otras de sus sedes). A 79 años de su creación, no solo se aprecia fuera de funciones, sino abandonado, tras láminas-fortaleza pintarrajeadas, igual que muchos monumentos y edificios arquitectónicos de nuestra añorada ciudad.


