
MEDIO AMBIENTE
POR JUAN JOSÉ AGUSTÍN REYES RODRÍGUEZ*
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de sus organismos especializados como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización para la Agricultura y Alimentación (FAO) como líderes, lanzó el Decenio para la Restauración de Ecosistemas 2021-2030.
LA RESOLUCIÓN con la que se creó este Decenio, enfatiza que “la restauración y conservación de los ecosistemas contribuyen a implementar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, así como los otros importantes acuerdos ambientales multilaterales de las Naciones Unidas, incluido el Acuerdo de París bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el logro de las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica y el marco mundial de la diversidad biológica posterior a 2020”.
Algunos de los desafíos que enfrentan los Estados miembros para restaurar ecosistemas son los siguientes:
“Los ecosistemas saludables, como bosques, manglares y turberas, actúan como sumideros de carbono, absorbiendo hasta un tercio de las emisiones de CO2. Suelos saludables; ecosistemas prósperos albergan una amplia variedad de vida silvestre; la restauración de 350 millones de hectáreas de paisajes degradados para 2030 representa un impulso para las economías rurales por un valor de 9 billones de dólares en servicios eco sistémicos, contribuyendo a aliviar la pobreza; la restauración de los ecosistemas costeros y marinos; entre el 20 y el 50 % de los ecosistemas mundiales de carbono azul (ecosistemas costeros con vegetación altamente productivos como manglares, marismas y praderas marinas) se han degradado.
El área cubierta por los ecosistemas de carbono azul es equivalente a sólo el 1,5 % de la cubierta forestal terrestre, sin embargo su pérdida y degradación generadas por la deforestación equivalen al 8,4 % de las emisiones de CO2, debido a sus altas reservas de carbono por hectárea.
La restauración incluye medidas para crear empleos verdes, uno de los elementos clave para construir sociedades resilientes después de la pandemia global de COVID-19.»

Comentaremos lo que es un ecosistema y la importancia que representa para la humanidad y nuestro planeta.
Podemos encontrar diversas acepciones de Ecosistema, lo mismo que clasificaciones.
De acuerdo con el PNUMA, “Un ecosistema incluye a todos los seres vivos y sus interacciones entre sí y con su entorno en un lugar determinado”, es decir que un ecosistema puede ser desde una habitación hasta el mar de los Sargazos en el Atlántico. Contiene elementos bióticos y abióticos.
En este artículo hacemos una clasificación de acuerdo con nuestra concepción, en dos grandes grupos: ecosistemas terrestres y ecosistemas marinos. Los primeros se encuentran en las tierras emergentes y los segundos en todos los océanos y mares.

El PNUMA y la FAO, han venido desarrollando y apoyando numerosos programas, proyectos y acciones desde 2001 cuando inició el Decenio de la Restauración de Ecosistemas, destacando algunos en favor de los océanos
Dentro de los ecosistemas terrestres hay innumerables ecosistemas particulares o más específicos, como por ejemplo los ecosistemas forestales que comprenden bosques, selvas, semidesiertos, desiertos, manglares y humedales; las tierras insulares; ecosistemas hídricos o acuáticos que abarcan los lagos, lagunas, otros espejos de agua, manantiales, arroyos, cañadas, ríos, presas y sistemas de riego; ecosistemas urbanos, suburbanos y periurbanos. Así podríamos seguir encontrando otros ecosistemas.
Con respecto a los grandes ecosistemas marinos, están los océanos Pacífico, Atlántico, Índico, Ártico y Antártico; las plataformas marinas; las costas; las corrientes marinas, las fosas marinas y las zonas abisales y la corriente de Humboldt. También incluiría en este grupo las tormentas tropicales, huracanes, ciclones, tifones como se llama en diversos países a estos ecosistemas que combinan agua, viento y temperatura y que se originan en los océanos, así como a las poblaciones que afectan.

Estas clasificaciones pueden o no coincidir con las clasificaciones oficiales, sin embargo es para mostrar los innumerables conceptos que responden a la formación profesional o legal de quienes los definen. El fondo es la importancia que tienen los ecosistemas, independientemente de su clasificación. Es la relación que tenemos los seres humanos con los animales, vegetales, así como con el suelo, el subsuelo, el agua, el aire y otros elementos de la naturaleza, de los que la humanidad se ha aprovechado, desperdiciado y destruido consciente o inconscientemente.
Considero que la restauración de ecosistemas terrestres podría hacerse de una manera integral en donde prácticamente se conjugan varios ecosistemas. Una forma que puede considerarse es tener diversos ecosistemas en un espacio común y fácil de identificar, conocer, estudiar y restaurar, como lo es una región hidrológica forestal constituida por cuencas, subcuencas y microcuencas. Estos espacios están definidos claramente por las cimas de los cerros y montañas, también conocidos como parteaguas, que dividen geográfica y fisiográficamente espacios contenidos dentro de esos límites.

En una cuenca se encuentran todos los recursos naturales, tanto renovables como no renovables, la infraestructura humana y todas las actividades económicas, sociales y culturales, entre otras. Una cuenca hidrológico-forestal es un espacio con límites razonablemente definidos que puede ser el espacio de planeación, desarrollo, conservación y restauración. Las actividades que benefician o impactan la tierra, bosques, manantiales, arroyos y tierras agrícolas que se realicen en las partes altas, afectan directamente a las partes medias y bajas de la misma cuenca.
La captación de lluvia e infiltración más importante que ocurre, está fundamentalmente en los ecosistemas forestales que visten de verde las cuencas.
La cuenca es la unidad geográfica en la que se pueden afrontar los retos establecidos en el Decenio de la Restauración de Ecosistemas 2021-2030.
En la última conferencia sobre los océanos celebrada el próximo pasado 8 de junio declara ron que:
“El océano es fundamental para la vida en nuestro planeta y nuestro futuro.
El océano es una importante fuente de biodiversidad del planeta y juega un importante papel en el sistema climático y el ciclo del agua.
El océano provee un rango de servicios ecosistémicos, nos provee con oxígeno para respirar, contribuye a la seguridad alimentaria, nutrición y trabajos decentes y forma de vida; actúa como un sumidero y reservorio de gases y protege la biodiversidad; provee un medio de transportación marítima, incluyendo el comercio global; forma una parte importante de nuestra herencia natural y cultural y juega un rol importante en el desarrollo sustentable basado en la economía; un océano sustentable basado en la erradicación de la pobreza”.

El proyecto Saguaro que transportará gas de Texas a Puerto Libertad, Sonora, en el Golfo de California, donde se realizarán los procesos de licuefacción y embarque en enormes buques extranjeros, es otro gran riesgo para los recursos naturales y para la soberanía
El PNUMA y la FAO, han venido desarrollando y apoyando numerosos programas, proyectos y acciones desde 2001 cuando inició el Decenio de la Restauración de Ecosistemas, destacando algunos en favor de los océanos.
En México se ha venido desarrollando un proyecto importante, entre otros, sobre el rescate de islas, que constituyen ecosistemas especiales ya que implican recursos de tierra, mar y aire. Como una iniciativa insignia en nuestro país está la siguiente:
“Restauración comprensiva de islas en México”.

“Las islas mexicanas son hogar de un tercio de las especies de aves marinas del mundo, que han sufrido largamente los impactos negativos de especies invasoras.
La iniciativa se enfoca en restaurar más de 100,000 hectáreas de hábitat insular para el fin de la década, protegiendo más de 300 especies endémicas de mamíferos, aves y reptiles.
Una fuerte relación con las comunidades locales asegura su participación en la iniciativa y sus beneficios; resalta la resiliencia que enfrentan los eventos del clima extremo, pesca sustentable y ecoturismo”
Son de reconocer los esfuerzos, acciones, programas, iniciativas que la ONU y sus organizaciones, con participación de organizaciones sociales, la academia y los ciudadanos en general, plantean y ejecutan con medios económicos restringidos y alianzas políticas que se logran para realizar acciones en pro de la naturaleza y de la sociedad en general.
El sabio dicho popular en México “Más vale prevenir que lamentar” (en este caso sería remediar)”, da muchas luces de lo que en México podría hacerse.
Hay numerosos ejemplos de los grandes proyectos de “inversión” e “inversión extranjera” que se promueven, que algunas veces son disfraces para el saqueo.
Varios ejemplos han estado presentes por décadas como son las actividades mineras, metálicas, no metálicas y de materiales pétreos, que arrasan con tierras, ríos y poblaciones.
Además del saqueo que hacen de nuestra riqueza, no pagan los impuestos que deberían ni dan las regalías que debieran a los pueblos. Este es uno de los principales retos a atacar.
El proyecto Saguaro que transportará gas de Texas a Puerto Libertad, Sonora, en el Golfo de California, donde se realizarán los procesos de licuefacción y embarque en enormes buques extranjeros, es otro gran riesgo para los recursos naturales y para la soberanía, más si sus dueños llegan a controlar la franja de 800 kilómetros que recorrerá la tubería en territorio mexicano, además del impacto contaminante en el golfo y el gravísimo daño a la fauna marina. Hay que recordar que buena parte de las costas de Baja California y Baja California Sur están en manos de extranjeros, lo que incrementa el riesgo país.

El corredor interoceánico que ha tenido resistencia de algunos pueblos originarios, por donde circularán los trenes y operarán autopistas, gasoductos, líneas de electricidad y los polos del bienestar que de ser vendidos los terrenos a empresas extranjeras, especialmente estadounidenses, se corre el riesgo que su gobierno en un futuro o muy lejano, reclame posesión sobre los mismos.
Tendría que hacerse un estudio de todas las empresas que se han beneficiado, con sus “inversiones” para no pagar impuestos, lavar dinero y saquear nuestros recursos naturales.
Finalmente y de mayor relevancia, están las guerras en el Medio Oriente y en Europa del Este como Rusia-Ucrania que están en condiciones similares de armamento, así como la invasión criminal GENOCIDA y EXTERMINADORA al pueblo palestino, ejecutada por el sionista primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, apoyado por el expresidente Biden demócrata y el racista Trump, republicano, que son prácticamente lo mismo por responder a la criminal industria armamentista.
Los logros que se alcancen con este Decenio de la Restauración de Ecosistemas, y los que se han podido avanzar, son tirados a la basura en un momento, con los bombardeos y batallas en el terreno de la guerra y la incomprensión. Así que habría que valorar los resultados ante estas acciones irracionales de los dueños del capital y las industrias armamentistas del mundo.
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| Autor:
Juan José Agustín Reyes Rodríguez *Ing. Agr. Especialista en Bosques por la Escuela Nacional de Agricultura, hoy Universidad Autónoma Chapingo; candidato a Doctor en Recursos Naturales por la Universidad de Michigan, EE. UU.; exfuncionario público y asesor en recursos naturales, ambiente y desarrollo.
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Me preocupa el daño que se haga a nuetros ecosistemas por extranjeros y el saqueo a nuestros recursos naturales