
LUNES 11 de AGOSTO
3:00 PM (HORA del ESTE de EU)
Reunión del Movimiento LaRouchista en Iberoamérica y España
El horario de la llamada es el que sigue:
3 PM Washington, DC – Nueva York
12 PM Hermosillo, México
1 PM Ciudad de México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua
2 PM Panamá, Colombia, Ecuador, Perú
3 PM Chile, República Dominicana, Haití, Cuba, Venezuela, Bolivia
4 PM Brasil, Argentina, Uruguay
9 PM Madrid, España
¡LOS ESPERAMOS!
ENLACE PARA LA REUNIÓN:
https://us02web.zoom.us/j/84364742488*
ID de la reunión: 843 6474 2488
Para escuchar por teléfono: https://us02web.zoom.us/j/84364742488*
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#teléfono de su país: https://us02web.zoom.us/u/kd3b9mSF1D
De Alaska a Pekín, la ruta hacia una nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo
10 de agosto de 2025 (EIRNS) — El viernes 8 de agosto, el mundo se enteró de que los Presidentes Donald Trump y Vladimir Putin habían acordado reunirse en Alaska el 15 de agosto para abordar la crisis de Ucrania y otras crisis estratégicas más amplias a las que se enfrentan las dos superpotencias nucleares. La parte rusa expresó su interés en explorar objetivos comunes en importantes proyectos de desarrollo económico entre las dos naciones.
El sábado 9 de agosto, el mundo se enteró por el principal asesor de Putin, Yury Ushakov, de que ya se había propuesto una reunión de seguimiento entre Putin y Trump, que se celebraría en Rusia. “De cara al futuro, es natural que esperemos que la próxima reunión entre los Presidentes se realice en territorio ruso. Ya se ha enviado una invitación en este sentido al Presidente de Estados Unidos”. También supimos por el enviado especial de Putin, Kirill Dmitriev, que “varios países interesados en continuar el conflicto [de Ucrania] harán enormes esfuerzos (con provocaciones y desinformación) para perturbar la próxima reunión entre el Presidente Putin y el Presidente Trump”. Esto no es ninguna sorpresa para los lectores de este servicio de noticias, que ha documentado hasta la saciedad el papel criminal de los británicos, en particular, en avivar las llamas de la guerra (incluso la guerra nuclear) en Ucrania, desde hace décadas.
Dmitriev también secundó el llamado de Ushakov a favor de proyectos económicos conjuntos entre las dos naciones, y mencionó la región ártica como un área de interés común prioritaria.
Lo que inmediatamente viene a la mente es la propuesta de larga data de construir un túnel bajo el estrecho de Bering para unir Rusia y Estados Unidos —Eurasia y América del Norte— con una línea ferroviaria de alta velocidad y la infraestructura relacionada para hacer prosperar a ambas naciones y ambos continentes. Se trata de un proyecto que Lyndon LaRouche defendió en todo el mundo desde principios de la década de 1970, como elemento central de su programa del Puente Terrestre Mundial. Es un proyecto que ha sido propuesto, estudiado y aprobado para su ejecución en los más altos niveles de la intelectualidad científica (así como personalidades de gobierno) de Rusia y China. Como dijo en 2014 al New York Times, Wang Mengshu, uno de los ingenieros ferroviarios y de túneles más famosos de China y principal defensor del túnel del estrecho de Bering: “A algunos gobiernos les gusta gastar sus recursos en guerras. Yo creo que tiene mucho más sentido construir un ferrocarril que librar guerras”.
Es hora de que Estados Unidos se sume a la iniciativa. Ese es el proyecto y la propuesta central que debería llevar consigo el Presidente Trump y poner sobre el tapete en la cumbre de Alaska. Como dijo el difunto ex gobernador de Alaska, Walter Hickel, en su campaña a favor del túnel del estrecho de Bering: “¿Por qué la guerra? ¿Por qué no un gran proyecto?”.
Pero eso es solo el principio. Hay perspectivas aún mayores de cambio fundamental si la cumbre de Alaska se toma como trampolín para una cumbre a tres bandas entre Putin, Trump y el Presidente de China, Xi Jinping, que podrían reunirse en Pekín el 3 de septiembre, menos de tres semanas después de la cumbre de Alaska, con motivo de la celebración del 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial.
La fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, hizo un llamado internacional urgente el 5 de agosto, antes de que se anunciara la reunión de Alaska, en el que señala que “tenemos ante nosotros una gran oportunidad histórica en la que los líderes de tres grandes naciones podrían enviar una poderosa señal al mundo… Los pueblos del mundo podrían albergar la esperanza de que esos tres líderes abrieran un nuevo capítulo en la historia de la humanidad”, recalca Zepp-LaRouche, “para que alejen a la humanidad del abismo de la aniquilación y se conviertan en los fundadores de una nueva era en la historia de la humanidad”.
Ahora que Alaska está claramente en la agenda mundial, el Instituto Schiller difundirá un amplio material documental sobre el túnel del estrecho de Bering y su papel dentro del Puente Terrestre Mundial, durante las próximas semanas previas a las cumbres de Alaska y Pekín, para hacer un llamado a estos mandatarios y a otros que adopten ese proyecto —y la intención política que hay detrás— para sacar al mundo del borde de la depresión global y de la amenaza de una guerra nuclear.
Ahora que las naciones del BRICS se hallan en plena agitación por los agresivos aranceles de Trump, y contemplan medidas para alterar drásticamente sus relaciones comerciales y económicas para alejarse del sistema especulativo de Wall Street y la City de Londres, también ellas pueden ser ganadas a esta perspectiva y se unirán a los tres mandatarios que la defiendan.
A principios de septiembre, el mundo puede ser un lugar muy diferente.
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