“Por primera vez, en el Artículo 2º de la Constitución se reconocieron a los pueblos originarios y afrodescendientes con todos sus derechos”
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México.
Santa Tulita, Comunidad de Mala Noche, Guadalupe y Calvo, Chihuahua. | 13 de diciembre de 2025 | Giras Nacionales
En un acto marcado por un diálogo directo y una larga lista de peticiones comunitarias, la presidenta Claudia Sheinbaum firmó este sábado el decreto que restituye más de 3 mil hectáreas como propiedad comunal al pueblo ódami de la comunidad de Mala Noche, en lo profundo de la Sierra Tarahumara. El evento, celebrado bajo un cielo despejado y un frío serrano que envolvía a los cientos de asistentes, trascendió el protocolo para convertirse en una asamblea abierta donde la mandataria, sentada entre las autoridades tradicionales, tomó nota una a una de las urgentes necesidades de la región: caminos, escuelas, hospitales y electrificación.
La firma, simbólica por el reconocimiento histórico de tierras que “siempre fueron de ustedes”, según dijo Sheinbaum, sirvió como preámbulo a una sesión de casi dos horas donde la jefa del Ejecutivo escuchó, respondió y gestionó compromisos sobre la marcha con sus secretarios de estado. La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, también estuvo presente, subrayando un trabajo coordinado. Más que un acto de gobierno, la jornada en Santa Tulita fue una muestra tangible de la política de “mandar obedeciendo” que la Cuarta Transformación dice priorizar, puesta a prueba ante las demandas acumuladas por décadas de rezago.
Entrega de tierra y un repaso constitucional
El ambiente en el claro de Santa Tulita era de expectativa contenida. Antes de la llegada de la comitiva presidencial, las autoridades tradicionales, con sus bastones de mando y vestimentas características, conversaban en voz baja. El acto comenzó con el himno nacional, entonado por un grupo de niños de la comunidad cuya voz clara se elevó entre las montañas. Luego, la palabra fue para don Antonio Ayala Loera, representante ódami, quien en su lengua y luego en español agradeció la visita pero, sobre todo, recordó la lucha de más de cuatro décadas por este título. “Recordamos a nuestros abuelos y abuelas… que no alcanzaron a ver este gran día”, dijo con emoción contenida.
Al tomar la palabra, la presidenta Sheinbaum, abrigada con un sencillo suéter, optó por iniciar con una lección de historia constitucional. Su tono era pedagógico, pero cercano, como explicando un proceso largo a una familia. Detalló cómo, desde la Independencia en 1821, pasando por las Constituciones de 1857 y 1917, los pueblos originarios fueron sistemáticamente excluidos del reconocimiento pleno como sujetos de derecho.
«No es hasta el 2024, con la Cuarta Transformación, que se reconocen en la Constitución de la República los pueblos originarios de México con todos sus derechos. Por eso es tan importante esta Transformación, porque —fíjense— tantos años de Independencia, tantas Constituciones y no se había reconocido en su magnitud la grandeza cultural de México, que viene de los pueblos originarios.» -Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México
El contexto fundamental que justifica no solo la entrega de tierras de ese día, sino toda la arquitectura de programas como el FAISPIAM, el cual, admitió la propia Sheinbaum, “tiene un nombre medio feo, la verdad, hay que cambiárselo”. Su explicación tuvo un ritmo pausado, interrumpido solo por el sonido del viento entre los pinos. Bueno, en realidad, esa digresión sobre el nombre del programa fue un momento humano que arrancó algunas sonrisas entre el público, rompiendo la formalidad del discurso histórico. Su punto central era claro: el decreto firmado ese día era la materialización de un cambio constitucional que busca revertir siglos de omisión.
DATOS DESTACADOS:
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3,027 hectáreas de terreno nacional restituidas a la comunidad ódami de Mala Noche sin costo monetario.
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5,728 millones de pesos es la inversión acumulada reportada en el Plan de Justicia de la Sierra Tarahumara hasta la fecha.
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446 comunidades de la Sierra han recibido este año recursos directos del FAISPIAM, por 380 millones de pesos, para obra pública decidida en asamblea.

La asamblea abierta: del hospital a la luz eléctrica
Tras la firma simbólica del decreto, el evento dio un giro inesperado para un acto presidencial. Sin moderador que filtrara preguntas, Sheinbaum abrió el micrófono. Lo que siguió fue una cascada de peticiones concretas, urgentes, lanzadas desde distintos puntos del semicírculo formado por la comunidad. Una mujer, profesionista, pidió con firmeza la reapertura del hospital de Baborigame y una universidad local para que los jóvenes no emigren. Sus palabras fueron seguidas por los aplausos más sonoros de la tarde, un indicador claro de la prioridad colectiva.
Un joven solicitó una carretera para su comunidad, Puerto Riíto. Otro, la reparación del tramo Batopilas-Samachique. Una mujer de Cinco Llagas explicó que su clínica “está en muy mal estado y luego no tenemos doctor”. Las peticiones se superponían: electrificación, internet para las escuelas, Telebachilleratos, medicamentos, albergues estudiantiles. La presidenta, acompañada por el coordinador Carlos Torres Rosas y el director del INPI, Adelfo Regino, iba tomando nota y asignando responsables en voz alta: “Jesús, anótalo”; “con CFE lo vemos”; “Mario, para las escuelas”.
«Sí les parece, tomamos la nota de caminos, que es una necesidad muy grande. Lo de electrificación con CFE… Lo de las escuelas. Los albergues… Y el tema de salud, que ahí tenemos que ver cómo hacemos para lo de los médicos, que se puedan quedar en los distintos lugares.» -Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México
La escena era poco convencional: la mandataria ejerciendo de enlace comunitario, traduciendo necesidades en instrucciones para sus secretarios, con un lenguaje llano y directo. El contraste con la solemnidad del inicio fue notable, pero no contradictorio; más bien, mostró las dos caras de una misma política: el reconocimiento jurídico histórico y la gestión cotidiana del rezago.

Compromisos y el camino por recorrer
A medida que la lista crecía, se hizo evidente la magnitud del desafío. Sheinbaum fue honesta al respecto:
“Sería muy fácil para mí decirles que ‘todo lo vamos a cumplir mañana’, ¿verdad?, pero hay que ir poco a poquito”. Propuso sistematizar las peticiones dentro del Plan de Justicia existente, priorizando caminos, electrificación, escuelas y centros de salud. Comprometió su regreso o la visita de los secretarios para dar seguimiento, una promesa recibida con un “¡Sí!” colectivo.
Previamente, los informes de los funcionarios habían dado cuenta de avances cuantificables. Adelfo Regino detalló la construcción de caminos artesanales, los comedores escolares y el anuncio de que el Hospital Rural de Guachochi será reconvertido a Hospital General de Subzona. La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, recordó que 161 mil serranos reciben programas de bienestar. Sin embargo, los datos duros chocaban, en tiempo real, con la realidad expresada por los habitantes: el hospital prometido, la carretera deteriorada, la escuela que falta.
El acto cerró como empezó, con símbolos. La entrega del título de propiedad comunal, un documento físico que don Antonio Ayala sostuvo con ambas manos. Luego, los vivas a los pueblos originarios, a Chihuahua y a México, coreados con una energía que disipó por un momento el frío de la tarde. La imagen final fue la de la presidenta rodeada de niños, cantando el himno nacional, en un intento por fusionar el ritual de Estado con la comunidad anfitriona. El verdadero trabajo, sin embargo, quedó plasmado en las notas de los asistentes y en la expectativa de que las palabras escuchadas en la sierra se conviertan en obras concretas.

EN BREVE:
La presidenta Claudia Sheinbaum firmó el decreto que reconoce y titula 3,027 hectáreas como propiedad comunal tradicional a favor de la comunidad ódami de Mala Noche, en Guadalupe y Calvo, Chihuahua. Durante el acto, mantuvo una asamblea abierta donde recibió decenas de peticiones de habitantes de la Sierra Tarahumara, centradas en infraestructura caminera, salud, educación y electrificación. La mandataria instruyó en el momento a sus secretarios de Estado para dar seguimiento a estas demandas, integrando las soluciones dentro del Plan de Justicia para la región. Los próximos pasos incluyen la organización de una nueva asamblea del Plan en enero de 2026 y la gestión con dependencias como SICT, CFE, SEP y Bienestar para materializar los compromisos acordados.
Fuente oficial: Discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, difundido por la Presidencia de la República | Cobertura Presidencial de Voces del Periodista
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| Redacción
Voces del Periodista Club de Periodistas de México A.C. | Por la Libertad de Expresión desde 1952 |
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