
Por José Sobrevilla, Premio Nacional de Periodismo 2023
Fuera de juicios y prejuicios, los que vivimos el periodo de conferencias mañaneras del expresidente AMLO (01/11/2018 al 30/09/2024), al irnos conociendo, vivimos grandes momentos: la convivencia cotidiana y disputa entre youtuberos contra periodistas tradicionales, las giras con el primer mandatorio, la lucha por obtener primeros asientos en Salón Tesorería, el trato —muchas veces preferencial— del equipo de comunicación para algunos medios sobre otros; en fin, tantas cosas acumuladas, varias plasmadas en 46 entrevistas publicadas en “Los que preguntan” (Grupo Editorial Letrame, España, 402 páginas/2023) de este su “seguro tecleador”; y que, para entregarle un ejemplar —en un desayuno— el colega Diego Elías Cedillo, invitó recientemente a este reportero a desayunar (los privilegios de la membresía) en el histórico University Club de México.
Diego Elías había entrado como corresponsal en las conferencias de Palacio Nacional para el periódico “Basta”, de los empresarios Cantón Zetina, y ahora es director de información en la Coordinación de Comunicación Social del Senado de la República.
Aceptar la invitación era conocer la Casa Gargollo–Rivas Mercado, construida en un terreno de poco más de 800 m², en Paseo de la Reforma #150, frente a la glorieta y monumento a Cuauhtémoc, en el cruce de la histórica calle de Insurgentes (casi 30 kilómetros), antes avenida Veracruz, y que inauguró en 1924 el expresidente Álvaro Obregón. Era también conocer la mesa de billar —trasladada desde el Castillo de Chapultepec— en la que durmió el ex Emperador de México, Maximiliano de Habsburgo; esto porque nadie se había percatado de que su cama estaba infestada de chinches y que hoy forma parte de los muebles del Club, anécdota que por primera vez escuché de don Rafael Álvarez, un artesano culto, que era vecino de quien esto cuenta.
La reunión inició a las diez y quince de la mañana del 15 de junio pasado (2026), con comentarios sobre los días vividos en las mañaneras y otros tópicos; pero mejor quisiera compartirles algunos datos del lugar, y de ese Club que fue fundado un 12 de noviembre de 1905, en plena época porfiriana, por algunos profesionistas mexicanos, estadounidenses y británicos, entre otros, Eman L. Bleck, J. N. Bellwald y Víctor Manuel Brasch, que todas las fuentes destacan, inspirados en clubes universitarios y sociales de la ápoca, existentes en ciudades como Nueva York y Londres, y dieron origen al The University Club of Mexico, espacio de convivencia —independientemente de su nacionalidad— para personas con formación universitaria y vocación cultural.
La primera sede estuvo en la esquina de la calle de Bucareli (construida en 1778 por el virrey Antonio María de Bucareli y Ursúa) y Donato Guerra (que lleva el nombre del general jalisciense que luchó heroicamente contra la Intervención Francesa y el Segundo Imperio Mexicano). Así el University Club, en casi tres décadas, aumentó el número de socios, y se fue consolidando como punto de encuentro de empresarios, diplomáticos, académicos y miembros de la vida pública mexicana, por lo que se vieron obligados a buscar un espacio más amplio, y llegaron a su sede actual de Paseo de la Reforma 150, esquina con la calle antes llamada Fuentes Brotantes, hoy Lucerna, en la Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México y que en aquellos tiempos era llamada “la nueva Colonia Americana”.
El terreno perteneció a don Juan Nepomuceno Federico Florentino Pedro Urquiaga Rincón-Gallardo (descendiente de Manuel José Rincón-Gallardo Calderón, Marqués Guadalupe Gallardo) hijo de Don Juan Nepomuceno Urquiaga Rincón-Gallardo y la señora Luz Rincón-Gallardo Rosso, quien habría nacido en 1861; y sobre él se inició la construcción de una vivienda en 1899, con el propósito de habitarla con la que sería su esposa, Doña María Olmedo Goytia ‒hija de José María Rincón-Gallardo Santos del Valle, Marqués también de Guadalupe Gallardo‒, según ha documentado el maestro en historia de la UNAM, Rafael Fierro Gossman en su blog “Grandes Casas de México” y que publicó el 20 de agosto de 2015.
El 31 de julio de 1901, —continúa el relato de Fierro Gossman— “Urquiaga vendió la propiedad a don José Gargollo y Garay, quien alteró sutilmente el diseño y continuó con la construcción, reformando apenas parte de lo ya edificado; a la propiedad original añadió tiempo después un nuevo predio ‒con frente a Fuentes Brotantes y superficie de cerca de 650 m²‒ sobre el que se extendió el proyecto de la residencia, dotándola además con un jardín privado al centro de la manzana…”
Don José Gargollo y Garay, hijo de Don José Joaquín Gregorio Gargollo y de la Parra y Doña Dolores Garay Tejada, se casó con una muy joven Alicia Rivas-Mercado Castellanos (hija del reconocido arquitecto Antonio Rivas Mercado (1853/1927), creador de “La victoria alada”, que representa a Niké, la diosa griega de la victoria, y que hoy conocemos como El Ángel de la Independencia), y con Doña Matilde Cristina Castellanos Haaf (1869/1943).
Esta residencia (150 del Paseo de la Reforma) fue propiedad del matrimonio Gargollo/Rivas , que terminó de construirla en 1905 el arquitecto José Luis Cuevas Pietrasanta (1881-1952), urbanista mexicano, a quien debemos la subdivisión de la Ciudad de México en la Colonia Hipódromo de la Condesa, diseñada en 1926 e inspirada en parte en la Ciudad Jardín del urbanista británico Sir Ebenezer Howard (1850-1928)”.
La Revolución Mexicana y la Gran Depresión afectaron las finanzas de la familia Gargollo y, tras diversos problemas financieros e hipotecarios, la propiedad fue transferida en 1933 y adquirida para convertirse en la nueva sede del University Club, lo que permitió ampliar sus actividades. Por todo el siglo XX pasaron por ahí políticos, diplomáticos, empresarios, intelectuales y representantes de la comunidad internacional establecidos en México.
Actualmente, el University Club funciona como espacio de encuentro empresarial, cultural y social; y la Casa Gargollo es considerada uno de las pocas mansiones porfirianas que sobreviven prácticamente íntegras sobre Paseo de la Reforma, la avenida trazada en 1865 por mandato del emperador Maximiliano de Habsburgo, inspirado en los grandes bulevares europeos, y hoy —la casa— es testimonio más visible del esplendor arquitectónico de la Ciudad de México de principios del siglo XX, y catalogada como patrimonio protegido de la capital mexicana.
Pero antes de irnos, quiero decirle que Maximiliano de Habsburgo tomó el mandato de México tras la intervención francesa en el país, y llegó a México el 12 de junio de 1864 habiendo salido el 14 de abril de ese año, cuando partieron, él y la emperatriz Carlota, del puerto de Trieste, en Italia, “en medio de una emotiva despedida”, relatan los párrafos publicados de historia.
La famosa anécdota de las chinches cuenta que Maximiliano de Habsburgo, recién llegado a México en 1864, tuvo que dormir en una mesa de billar en Palacio Nacional porque su cama estaba infestada de chinches, y su esposa Carlota pasó su primera noche en un nada cómodo sofá.
Porque resulta que el jardinero de la casa de Habsburgo, Wilhelm Knechtel, entre la primavera de 1864 y la segunda mitad de 1867, emprendió el viaje a estas tierras, como avanzada, antes de que Maximiliano y Carlota hicieran su viaje, y quien había revisado el palacio donde vivirían, el Castillo de Chapultepec (rebautizado por ellos como Palacio Imperial de Chapultepec y Miravalle); sin embargo, a la obra le faltaban muchos detalles, pero nunca detectó la plaga y, al intentar dormir, encontró que la cama estaba infestada de chinches.
Fuentes consultadas
• Gobierno de la Ciudad de México, Casa Gargollo (University Club).
• The University Club, un club con tradición centenaria (MXCity, 2017).
• The University Club se modernizará con una torre de 39 pisos (Obras Expansión).
• Reforma, de paseo histórico a bulevar de rascacielos (El Universal).
• University Club of México celebra su 120 aniversario (Reforma).
• University Tower, la más alta torre de vivienda en Reforma (Excélsior).
• Y otros espacios de Internet.

