
Por Guillermo Rocafort
No quiero desaprovechar la oportunidad de escribir unas líneas censurando el
lamentable viaje de la Presidencia de la Comunidad de Madrid a México. Ha sido un
completo bochorno de despropósitos y meteduras de pata por su parte que
avergüenza a muchos españoles, entre los que me incluyo.
Hace tiempo que el personaje que creó de sí misma ha devorado a la propia persona
de Isabel Díaz Ayuso, pero esto ha sido la gota que ha colmado el vaso de las
impertinencias políticas.
Ya no sólo la falta de tacto, y de diplomacia, y de las buenas formas, e incluso de la
habilidad de poner fin a tanta equivocación, es que ha regresado a España y sigue
“erre que erre”, con la misma cantinela de la victimización, alentada en su tarea por
la prensa globalista que sólo ve en ello un motivo de discordia entre ambas
Naciones hermanas, con la que ganar nuevos lectores y exaltar a los más radicales
de su ideología ultraliberal del Mundo Unipolar.
Ciertamente no pasará a los anales ni a las crónicas de la buena diplomacia este
viaje como un ejemplo a resaltar sino todo lo contrario; ha sido un completo
desastre sin paliativos que conviene ser destacado en su profundidad.
Su comportamiento ha lesionado los principios más básicos de la Multipolaridad,
como son la no injerencia en asuntos internos, el respeto a las soberanías
nacionales y la coexistencia pacífica, refiriéndose a la Presidenta de México en
términos verdaderamente impropios.
Ni siquiera su partido político, el Partido Popular, considerado de la Derecha
Unipolar, la ha respaldado abiertamente, pues quizá han apreciado el oportunismo
político y una excesiva ambición de una líder regional de esa organización política
que parece que tiene demasiadas aspiraciones nacionales y que no ha
consensuado las aristas de dicho viaje con la cúpula del mencionado partido.
Qué diferencia con Manuel Fraga, el Fundador de ese Partido Popular en plena
Transición política, cuando se llamaba Alianza Popular, y sus tres viajes oficiales a
la Cuba comunista de Fidel Castro en 1991, 1992 y 1998, haciendo valer la
solidaridad hispánica por encima del bloqueo de Estados Unidos, unidos ambos
por los vínculos históricos, afectivos y sociales.
Ojalá hubiera habido un líder en España que hubiera invitado al anterior Presidente
de México a la tierra española de sus ancestros, Asturias y Cantabria, durante su
Presidencia, como visitó en 2017 cuando era todavía el candidato presidencial,
como hizo Manuel Fraga, Presidente de la Comunidad de Galicia, con Fidel Castro
en su viaje oficial a Galicia en 1992, bajo el Gobierno socialista de Felipe González,
viaje oficial que también tuvo su destino por parte de Manuel Graga a Cuba hasta
en tres ocasiones, como he resaltado anteriormente, y que sirvió para consolidar
las relaciones entre ambas Naciones y momentos muy fraternales entre ambos
dirigentes, y que se proyectaron hacia los españoles y los cubanos, a pesar de que
ambos dirigentes estaban en las antípodas ideológicas.
No es obligatorio pensar lo mismo en todo; lo verdaderamente meritorio es
sobreponerse a las diferencias y anteponer el interés compartido de nuestras
Naciones y Pueblos, y aquí Isabel Díaz Ayuso ha descarrilado.
Lo importante y la lección que creo que debemos sacar es que hay que vertebrar
más intensamente las relaciones diplomáticas entre ambas Naciones para evitar
estas situaciones y, además, dando más contenido práctico a nuestros lazos
culturales, sociales, históricos y económicos.
Aquí es donde hay que crear equipos de trabajos bilaterales y organizar cumbres
anuales con intensas agendas entre nuestros más altos mandatarios que permitan
coordinarnos sobre las bases del respeto marcado por la Multipolaridad, lo que
lamentablemente no ha hecho la Presidenta de la Comunidad de Madrid en su
reciente viaje a México.
Ganaremos mucho más bien coordinados desde los intereses compartidos, que
bajo un estilo de desplantes y arrogancias decimonónicas como las manifestadas
lamentablemente por la Presidenta de la Comunidad de Madrid, que haría bien en
reconocer y disculparse.
Realmente los españoles y los mexicanos en una gran mayoría deseamos que
nuestras Naciones caminen juntas en este nuevo Orden Mundial Multipolar porque
somos proyecciones de un mismo Ser compartido a ambos lados del Océano
Atlántico, Ser compartido que ya ha sufrido demasiado por las arrogancias y
demasías del depredador Mundo Unipolar Anglosajón, hoy en plena crisis
existencial, ante lo cual tenemos una ocasión única en recuperar nuestros lazos
afectivos y políticos que no podemos ni debemos desaprovechar.
Guillermo Rocafort
(Representante del Club de Periodistas de México en España)

