
CAUSA DE LOS GRAVES ACCIDENTES SUCEDIDOS DESDE EL 2024: LA DANA DE VALENCIA Y LOS CHOQUES DE TRENES DE ALTA VELOCIDAD
1.- Incumplimiento de normativa comunitaria:
El Estado Español no ha adaptado a la legislación española dentro del tiempo establecido la normativa europea contenida en la Directiva de Resiliencia de las Infraestructuras Críticas y que podría haber evitado los graves accidentes que arrastra España desde 2024.
En dicha normativa europea se prevén nuevas medidas conducentes a evitar los daños ante accidentes de gran magnitud, como protocolos de gestión de crisis y riesgos, rutinas de alertas y medidas de reducción de riesgos de catástrofes, entre otras muchas medidas.
De lo anterior se puede concluir que el Estado Español es el responsable por omisión de la ausencia de dichas medidas de prevención y reacción ante los accidentes sobre infraestructuras críticas españolas, y debería a mi juicio indemnizar por la responsabilidad patrimonial del Estado a las Víctimas y sus Familias por su negligencia en sus obligaciones legislativas, por no haber adaptado la normativa europea descrita al derecho español.
En definitiva, el Estado Español no ha traspuesto al Derecho Español la Directiva (UE) 2022/2557 del Parlamento Europeo y del Consejo de 14 de diciembre de 2022 relativa a la resiliencia de las entidades críticas, que en su artículo 26 se establecía sobre la transposición que los Estados miembros adoptarían y publicarían a más tardar el 17 de octubre de 2024 las disposiciones necesarias para dar cumplimiento a lo establecido en la Directiva comunitaria, cosa que aún no se ha hecho en España en la actualidad.
España después de dicho plazo límite mencionado de trasposición/adaptación sufrió una terrible Dana (graves inundaciones) en Valencia el 28 de octubre de 2024 donde murieron cientos de personas y en donde se vieron afectados casi un millón de personas que durante días estuvieron abandonados del Estado Español, sin luz, ni agua, ni víveres, ni nada de nada, como si España fuera un país subdesarrollado ajeno a la UE, y en el año 2026 en curso también hemos sufrido dos gravísimos accidentes en líneas de alta velocidad ferroviaria con más de cien personas fallecidas en total, el primero en Adamuz y el segundo, recientemente, en la provincia de Toledo.
A fecha de escribirse este artículo, como he explicado con anterioridad, ni siquiera se ha traspuesto esa Directiva ni hay plazo en España para ello, lo cual demuestra el abandono de las autoridades del Estado Español a esta cuestión, ni tampoco desde la Oposición política han puesto ningún afán sobre ello, lo cual demostraría la degeneración de la oligarquía unipolar dominante en mi país.
Por el contrario, Irlanda, por poner un solo ejemplo, aplicó la Directiva europea de resiliencia de infraestructuras críticas una semana antes de la Dana de Valencia del 2024 y dentro del plazo legal, como se puede observar de la imagen extraída del periódico irlandés “Irish Examiner”, con un titular donde se afirma que “El Estado adopta un plan de seguridad para los servicios críticos”.
A continuación, podemos observar un Mapa del incumplimiento de la Directiva Europea de la Resiliencia entre los Estados miembros de la Unión Europea, destacándose aquellas Naciones que a primeros del 2026 todavía no habían adoptado la mencionada normativa europea, entre las que destacarían actualmente Francia y España.
2.- En cuanto al déficit de financiación para evitar los accidentes y cómo la moneda globalista del Euro nos está matando:
Para ello es importante analizar la evolución de la inversión en infraestructuras públicas en general, e hidráulicas y ferroviarias en particular en España, a lo largo de los últimos.
La inversión en infraestructuras críticas es una variable que evoluciona de manera irregular a lo largo de los ciclos económicos, pero los datos de inversión pública en España muestran un tendencia que llama mucho la atención: una fuerte caída del esfuerzo inversor de las Administraciones Públicas tras llegar la Gran Recesión provocada por la Crisis del Euro (2008), como consecuencia de que los gastos en formación de capital fueron utilizados como una variable de ajuste muy importante para frenar el déficit presupuestario derivado de la crisis.
El precio pagado por esta decisión de proteger más los gastos corrientes de las Administraciones Públicas (gastos electoralistas, sueldos y prebendas de la casta política, chiringuitos ideológicos, etc. etc.) fue una reducción de la inversión pública total muy intensa, superior al 60% en términos reales. Esa tónica de baja inversión se ha mantenido desde entonces, siendo los niveles de inversión actuales inferiores en un 28% a los de 2007.
Las inversiones hidráulicas representan el 7,3% de la inversión pública total, pero a pesar de su peso limitado no se han librado de los ajustes comentados y representan en años recientes sólo un 46,8% de las realizadas en 2007.
En el caso de la provincia de Valencia, lugar donde tuvo lugar la Dana en 2024, la mayor parte de las inversiones hidráulicas las realizan las Administraciones Públicas y el resto corresponde a las Confederaciones Hidrográficas, pero el perfil de su esfuerzo inversor reproduce en ambos casos el patrón comentado: un fuerte ajuste a la baja de los recursos dedicados a formación bruta de capital (la inversión en infraestructuras críticas), especialmente a partir del comienzo de la crisis en 2008.
De unas cifras anuales situadas en el entorno de los 200-350 millones de euros se pasa, a partir de 2011, a menos de 50 millones en términos reales, como se puede ver en el gráfico siguiente.
Evolución de la inversión en infraestructuras hidráulicas públicas de la provincia de Valencia. 2000-2021 (millones de euros de 2020)
El siguiente gráfico muestra la consecuencia a largo plazo de ese bajo esfuerzo inversor en infraestructuras hidráulicas: no se cubre siquiera la depreciación del capital acumulado previamente y, por consiguiente, el stock de infraestructuras no crece –como requeriría la prevención frente a los presuntos mayores riesgos climáticos existentes y a la mayor ocupación de las zonas inundables– sino que decrece. Los peligros que esa política deficitaria en inversiones supusieron se han puesto de manifiesto de forma dramática con la Dana de 2024.
Evolución del stock neto en infraestructuras hidráulicas públicas de la provincia de Valencia. 2000-2021 (millones de euros de 2020)
En cuanto a las inversiones en el sector ferroviario la situación es muy parecida a la descrita en el sector de las infraestructuras hidráulicas que previenen los daños de las inundaciones.
La Crisis del Euro del 2008 provocó un desplomé de las inversiones ferroviarias aún más radical, lo que explicaría en parte los dos accidentes sufridos en España con la alta velocidad en 2026, sin olvidar el que sucedió en 2015 en Santiago de Compostela bajo el Gobierno del derechista Mariano Rajoy con 80 fallecidos.
Evolución de la inversión ferroviaria en España en millones de euros
3.- Conclusiones:
En España por consiguiente podemos localizar varias causas estructurales que explicarían la degradación de sus infraestructuras más críticas.
Por un lado, tenemos una dejación de responsabilidades de la estructura de poder, tanto político como funcionarial, por no aplicar las normas comunitarias que exigen mayor seguridad y control de las infraestructuras críticas, y por otro lado, tenemos el déficit de inversión necesario para garantizar su correcto mantenimiento y funcionamiento, déficit que nace de la gran Crisis del Euro del 2008 que ha provocado la adopción de una moneda común por parte de la Unión Europea.
Actualmente se está sobreexponiendo el foco en España en las causas inmediatas, esto es, los fallos humanos y de los sistemas de seguridad que se hayan podido producir, pero no debemos dejar de lado las carencias mediatas, que son verdaderamente estructurales, como una dejación en las responsabilidades de la clase política dirigente, incapaz de adoptar las últimas normas de seguridad que son de obligado cumplimiento, y por otro el abandono del mantenimiento de las infraestructuras críticas causado por los ajustes presupuestarios exigidos por las políticas ultraliberales impuestas por la Globalista Bruselas, que son precisamente las mismas que nos impusieron una moneda como el Euro que sólo sirve al Capitalismo depredador que está devastando toda la Unión Europea.
Guillermo Rocafort Pérez
Representante en España del Club de Periodistas de México

