
En palabras de Claudia
Por Juan Bautista Rojo
Voces del Periodista
26 de septiembre del 26
En un discurso candente, aderezado con palabras de un profundo nacionalismo y certera convicción del nuevo rumbo que está tomando el destino de la nación mexicana, la primera mandataria, en gira por el estado de Sonora este sábado, sostuvo en forma enfática que los próximos aspirantes a ser presidentes o presidentas de México solo deben tener una nacionalidad, y que el pueblo, el pueblo mexicano, es el real mandatario de nuestra nación.
En un claro mensaje a los políticos de todas las ideologías que ostentan en este momento dos o más nacionalidades y que en el concierto del juego político sucesorio aspiran a la primera silla presidencial, estos se han topado con pared al haber sido aprobada en el Congreso, en la Cámara de Diputados —a la espera de que esta semana sea en el Senado—, la iniciativa presidencial que precisa que para ser candidatos o candidatas a la silla presidencial solo deben contar con la nacionalidad mexicana.
Así lo dijo la presidenta hoy en un mitin en Sonora, frente al gobernador Alfonso Durazo:
Por eso ahora enviamos una reforma a la Constitución; esta semana va al Senado, esperemos que se apruebe y después a los congresos locales. La reforma dice que ningún presidente o alguien que quiera ser presidente puede tener doble nacionalidad, solo pueden ser mexicanos.

De México, y el pueblo de México solamente tiene un amo: el pueblo de México.
Los que quieren volver al pasado, imagínense que hubo muchos que no levantaron la mano frente a esa reforma, dijeron: «no queremos presidentes que tengan doble nacionalidad o triple».
También de traición a los principios del pueblo y de la lucha por la independencia, la soberanía, la libertad y la democracia: fueron 36 años de servilismo, de modelos económicos diseñados desde fuera e impuestos al pueblo de México a unos cuantos privados nacionales y extranjeros, deudas privadas públicas, ¿libertades había? Represión, puedo…
Porque por lo menos hubo dos fraudes electorales: el de 1988 y el del 2006, porque López Obrador debería haber sido presidente desde el año 2006.
Por eso hoy la iniciativa requiere ser de una sola pieza: quien aspire a la primera silla presidencial debe cumplir con el único requisito de tener una sola nacionalidad y servir a un solo amo, que es el pueblo de México.

—000—

